Tuesday, July 22, 2014

SECUESTRADORES ÁRABES

Portada - Edificio7+Torres+Pentagono+BinLaden

¿Cómo se explica que unos servicios secretos que no se enteraron de nada antes del 11-S, en apenas 48 horas supieran exactamente quienes eran los secuestradores?

¿Cuáles son las pruebas de la culpabilidad de los supuestos 19 terroristas árabes que supuestamente estaban en los cuatro aviones, los secuestraron y los condujeron hasta estrellarlos?

¿Cómo es posible que las listas de los pasajeros (y las tripulaciones) publicadas por The Guardian del Reino Unido el 13 de setiembre, aunque incompletas, no contengan ni un solo nombre árabe?

¿Cómo puede explicarse que personas preparadas técnica y psicológicamente para ejecutar lo que se les atribuye, según la propia versión oficial...
... actuasen con sus identidades verdaderas, con las que también fueron a aprender a conducir avionetas?
... se empeñasen en dejar huellas por todas partes (conversaciones a gritos y un ejemplar del Corán en un bar, un manual de instrucciones de vuelo y otro ejemplar del Corán en un coche en el parking de uno de los aeropuertos, pagar con tarjetas de crédito,...) durante los días anteriores?

¿Cómo cuadra que el supuesto cerebro gris de los atentados, que nos dicen fue Mohammed Atta y que lo preparó todo desde Alemania, fuese juerguista, mal conductor de avioneta (en un centro de adiestramiento incluso se negaron a darle el título) y tan “terrible terrorista clandestino” que se haya podido reconstruir sus diez días de estancia en España siguiendo las huellas dejadas al pagar con su tarjeta Visa?

¿Cómo es posible que varios de los 19 hayan dado, directamente o a través de familiares, y al parecer incluso en las sedes diplomáticas norteamericanas en Túnez y El Cairo, señales -algunas tan claras como en programas de la televisión saudí- de que están vivos? ¿Y que uno de ellos estuviese ya muerto?

¿Cómo puede dejarse circular como supuesta prueba que el pasaporte de uno de los acusados -precisamente el de Mohammed Atta- apareciese intacto a unos metros de las ruinas de las Torres Gemelas? ¿Y no resulta también sorprendente que una bolsa de viaje, casualmente perteneciente al mismo Mohammed Atta, quedase olvidada en una cinta de transporte de equipaje, y en su interior estuviesen su testamento y un manual de instrucciones para los supuestos terroristas del 11-S?

¿Por qué nadie pide las pruebas de la culpabilidad de los supuestos 19 terroristas árabes que supuestamente provocaron la catástrofe?

¿Y si no hubiese habido secuestradores? Al parecer, existen dos técnicas, una desde hace más de dos décadas llamada “AUTOLAND” (AUTOmatic LANDing) y otra más moderna, denominada Global Hawk, que permiten, desde el exterior, hacerse con el control de los mandos de un avión y dirigirlo perfectamente incluso hasta hacerlo aterrizar con gran precisión y seguridad. Sería como una especie de aeromodelismo a gran escala. Esta posibilidad aún hace más importante la información contenida en las cajas negras...

También se ha planteado la posible presencia de balizas atractoras en las Torres o en el Edificio 7.