Wednesday, November 26, 2014

PENTAGONO

Se nos ha dicho que el Boeing 757-200 del vuelo 77 de American Airlines, con 64 personas a bordo, se estrelló contra el Pentágono a las 9,38 h. Pero...

• El Departamento de Defensa, en un breve comunicado de unas doce líneas sacado casi a las diez, afirma que “sigue respondiendo al ataque” y expresa su “pésame a las familias de las víctimas fallecidas y heridas en este desaprensivo ataque”. Por dos veces, pues, habla de “ataque”, pero en ningún momento menciona que se haya estrellado un Boeing ni siquiera, más en general, un avión. ¿Acaso aún no lo habían visto veinte minutos después, y ello a pesar de que dicho comunicado afirma que “Todo el personal ha sido evacuado del edificio, mientras los servicios de urgencia del Departamento de Defensa y de las poblaciones vecinas se enfrentan a las llamas y a las urgencias médicas”?

• ¿Qué proceso hizo que el inicial ataque de naturaleza no explicitada se convirtiese más tarde en el choque de un Boeing?

• Pero para aceptar que efectivamente se trató del choque de un Boeing, hay que responder importantes cuestiones. Por ejemplo: ¿Cómo pudo llegar un avión a chocar contra el Pentágono, que probablemente sea el espacio aéreo y terrestre más protegido y mejor defendido del mundo, tras, oficialmente, más de 40 minutos de secuestro, en los que recorrió casi 500 Km.? ¿Acaso estuvo el avión enviando los códigos adecuados hasta que se estrelló, de forma que no despertó la alarma de los sofisticados medios de seguridad del Pentágono? ¿Cómo es que los cazas que, según se dice oficialmente, salieron en su persecución llegaron diez minutos tarde?


• ¿Cómo es posible que un avión Boeing 757-200 que pesa unas 100 toneladas, que tiene un fuselaje de cuatro metros de diámetro, dos solidísimos motores de más de ocho metros de perímetro, 38 metros de ancho, 47 metros de largo, 12 metros de alto con la cola incluida, y que se afirma que se estrelló a más de 400 km/h, produjese un agujero casi redondo que atravesó limpia y diagonalmente (en ángulo de unos 45 º) tres de los cinco anillos del Pentágono dejando en la entrada un agujero rectangular de unos cuatro por seis metros, y en la parte interior (la más alejada del lugar de impacto) del tercer anillo un agujero casi perfectamente circular de unos 2,30 m. de diámetro?

• ¿Por qué no se ha pasado ni una sola vez la filmación del choque del vuelo 77 contra el Pentágono? ¿Por qué hasta marzo del 2002 los militares no hicieron públicas cinco fotos que afirman que forman parte de la filmación del choque del avión contra el Pentágono, contradiciendo así su afirmación inicial de que no había habido filmación alguna? ¿Tiene algo que ver con este cambio y con la presentación de estas supuestas pruebas el que acabase de aparecer en Francia el libro de Thierry Meyssan “La gran impostura. Ningún avión se estrelló contra el Pentágono”?

• ¿Cómo explicar que, también tras la aparición del mencionado libro, medios de comunicación franceses presentasen como resto del fuselaje una pieza metálica de apenas un metro de longitud encontrada a unos cien metros del inmueble, pieza que ni siquiera aparece en la lista oficial de material del vuelo 77 encontrado, lista que se reduce a las dos cajas negras -eso sí, inutilizables- y un faro? ¿Y que, en cambio, a fines de marzo del 2002 el FBI declarase al periódico francés Liberation que tienen almacenadas en un hangar las piezas que reconstruyen casi todo el avión?

¿Por qué el agua utilizada por los bomberos es agua normal, por lo que no tiene el color rojizo-parduzco característico que le dan los productos retardantes que se mezclan con el agua cuando se trata de combatir incendios producidos por hidrocarburos?

¿A qué se debe que la explosión inicial, su dinámica, su color, etc., no tenga nada que ver con la que hubiese ocurrido si realmente se tratase del choque de un Boeing?

¿Cómo explicar qué el color de las llamas, del humo y de los residuos de hollín dejados son de un fuego urbano normal, por lo que tampoco corresponden a un incendio por queroseno?

¿A qué se debió que entre el impacto y la aparición de estas llamas transcurriesen unos segundos en los que sólo había creciente humo y ninguna llama, cosa imposible si se tratase del combustible de un avión?

¿Qué experimentadísimo piloto pudo maniobrar el Boeing hasta chocar casi a ras de suelo pero sin tocar la hierba, ni las farolas de alumbrado, ni los cables de electricidad, etc.? ¿Por qué preferir el difícil choque contra una fachada de 24 metros de altura al facilísimo impacto contra el techo del Pentágono, que tiene una superficie de 29 acres?

¿Fue casualidad que el impacto tuviese lugar precisamente en la única pequeña parte del Pentágono que estaba en obras, por lo que murieron un general y 124 civiles en lugar de las muchísimas más víctimas que el mismo impacto hubiese provocado entre las 23.000 personas que ahí trabajan diariamente si hubiese chocado en cualquier otra parte del Pentágono? Sabiendo que en esta zona renovada iba a instalarse el nuevo Centro de Mando de la Armada, ¿tiene algún significado especial que el Jefe del Estado Mayor de la Navy, el almirante Vern Clarck, no se incorporase a la Sala de Mando del National Military Joint Intelligence Center, como hicieron en seguida los otros oficiales de Estado Mayor, sino que abandonase precipitadamente el Pentágono?